A.
Un redil temporal – Este usualmente era hecho de maleza de espinas enredadas. La oveja no necesitaba mucha protección puesto que el pastor casi siempre dormía con su redil cuando lo permitía el clima. Ez. 34:14 describe este tipo de redil. Después de poner las ovejas adentro, el pastor se acostaba a la puerta, manteniendo las ovejas adentro y los enemigos afuera – Juan 10:7 – “Yo soy la puerta.”
B.
Redil en cuevas – Durante tormentas, el pastor conducía sus ovejas a una cueva. 1 S. 24:3 describe un redil como el lugar donde Saúl fue para descansar, y David y sus hombres ya estaban adentro.
C.
Redil permanente – Una construcción con un anexo cercado junto al edificio. El anexo era hecho de piedras con la base del anexo como de 3 pies de ancho abajo y estrechándose arriba. Las paredes usualmente eran de 4 a 6 pies de alto. Maleza con espinas afiladas eran puestas en la parte de arriba de la pared para proteger las ovejas de animales salvajes o ladrones. Había una puerta vigilada por un vigilante llamado “portero” – Jn. 10:1-3.
D.
Manejando y juntando las ovejas.
1.
A veces se permitía que se juntaran varios rediles. Gn. 29:1-3 dice que había tres rediles juntos.
2.
El pastor podía separar sus ovejas simplemente llamándolas. Ellas reconocían el tono de la voz de su pastor. Otro pastor podía llamarlos con el mismo llamado pero las ovejas no lo seguían. Juan 10:4 “… las ovejas le siguen, porque conocen su voz.”
3.
El pastor podía juntar sus ovejas – El pastor se paraba en medio de sus ovejas esparcidas y les daba un llamado específico que ellas reconocían. El tiraba piedras en la dirección de las que se estaban apartado del redil y que no respondían a su llamado, lo hacía para obtener su atención y atraerlos – Ez. 34:12,13.
4.
Cuando viajaban, el pastor iba adelante y los perros eran permitidos a andar por detrás. Ellos ladraban a cualquier cosa fuera de lo normal avisando de cualquier posible ataque. Cuando las ovejas estaban en el redil, los perros las guardaban contra cualquier posible ataque Job 30:1 – “...A cuyos padres yo desdeñara poner con los perros de mi ganado.”
E.
Relación íntima entre el pastor y las ovejas
1.
El pastor le pone nombre a todas sus ovejas – Juan 10:3 – “...y a sus ovejas llama por nombre...”
2.
El pastor guía a sus ovejas. El pastor nunca las corre a sus ovejas sino las conduce. Juan 10:4 – “...va delante de ellas;...”
a.
A veces caminaba al lado de sus ovejas o por detrás para juntar a las que se apartaban o se quedaban atrás.
b.
Si un redil es grande; el pastor estará al frente y un ayudante se quedará por atrás. Is. 52:12 – “...porque Jehová irá delante de vosotros, y os congregará el Dios de Israel.”
3.
El pastor puede conducir a sus ovejas a través de caminos estrechos. Sal. 23:3 – “…me guiará por sendas de justicia…” A veces los caminos estrechos pasaban por campos donde había cosechas en crecimiento. El pastor no podía permitir que ninguna de las ovejas comiese en áreas prohibidas, porque entonces él tendría que pagar cualquier daño al dueño de la cosecha.
4.
El pastor tiene que restaurar sus ovejas extraviadas. Si una oveja se extraviara del redil, ella estará completamente indefensa porque no tienen ningún sentido de dirección. La oveja tiene que ser traida de regreso por el pastor así como en Sal. 23:3, “Confortará mi alma...”
5.
El pastor juega con las ovejas – A veces él se hace como que está huyendo de las ovejas. Ellas corren detrás de él hasta rodearlo completamente con mucha alegría. A veces el pueblo de Dios piensa que Dios los desampara cuando los problemas vienen a sus vidas. Dicen: “...el Señor se olvidó de mí.” Is. 49:14. Pero en realidad su Pastor divino les dice: “No te desampararé, ni te dejaré” (He. 13:5).
F.
El cuidado de las ovejas en tiempo especiales de necesidad
1.
Cruzando un arroyo de agua – El pastor conduce el camino a través del arroyo. Si uno de los corderitos es llevado por la corriente, él tiene que ir por él. Is. 43:2 – “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán....”
2.
El cuidado de corderitos recién nacidos, y ovejas con corderitos;
a.
Las ovejas listas para parir, cargadas con su corderito todavía no nacido, son mantenidas cerca del pastor.
b.
Los corderitos indefensos que no pueden caminar al paso del redil son cargados por el pastor al lado de su seno en su ropa interior o faja que se convierte en un bolsillo. Is. 40:11 “Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas.”
3.
El cuidado de ovejas enfermas o heridas – El remedio más común es el aceite de oliva, el cual cargaba en su cuerno de carnero. Sal. 23:5 – “...Unges mi cabeza con aceite...”