Introducción:
Estamos hablando acerca de los “dones de oficio” no de los que tienen los oficios, aunque algunas cosas acerca de ellos deben ser dichas. Jesús instituyó la iglesia durante Su ministerio personal en la tierra. La diseño de tal forma que cada iglesia necesitara un liderazgo humano bajo Su dirección como su cabeza. Con tal fin Jesús envió estos “dones de oficios” en la iglesia. Ellos son apóstoles, profetas, evangelistas y pastores/maestros. Dios llama a los cristianos que han sido dotados con este don espiritual particular para ciertos oficios y los manda para el oficio de liderar cada iglesia.
Jesús manda que aquellos que ocupan los oficios en Sus iglesias hagan lo siguiente: “Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre” – Hechos 20:28.
Este estudio está diseñado para clarificar los oficios que el Señor ha dado a Sus iglesias. El resultado deseado es que aquellos que ocupan cada oficio tengan una mejor mayordomía de sus ministerios y que la iglesia pueda esperar que los oficiales continúen de una forma más perfecta en la obra del Señor.
Los que tienen estos oficios no son “profesionales religiosos” tratando de competir por tener la iglesia más grande y el mejor salario, ellos son siervos llamados por Dios para ministrar las necesidades espirituales del pueblo de Dios.
A.
Los dones de oficio son distintos de los dones personales. Examina la lista de los dones personales en 1 Corintios 12:8-11. Ellos incluyen la palabra de sabiduría, la palabra de ciencia, la fe, los dones de sanidades, hacer milagros, profecía, discernimiento de espíritus, diferentes géneros de idiomas (lenguas) y la interpretación de idiomas (lenguas).
1.
Examina la lista de los dones de oficio en Efesios 4:11. Esto incluye a apóstoles, profetas, evangelistas y pastores/maestros. Estamos tratando con dos categorías diferentes de dones espirituales.
2.
Los dones de oficio son puestos en la iglesia como un cuerpo. Los dones espirituales personales son dados a los cristianos como individuos. Dios pone un oficio (ministerio) en la iglesia, luego provee a la persona con el don para llenar ese oficio según Su elección.
B.
Los dones de oficio son identificados como apóstoles, profetas, evangelistas y pastores/maestros.
1.
La palabra “apóstoles” significa “uno que es enviado con una comisión.” Jesucristo tenía muchos discípulos, pero seleccionó a 12 apóstoles (Mateo 10:1-4). Un discípulo es un “seguidor” o un “aprendiz,” pero un apóstol es un “representante nombrado en forma divina.”
2.
Los apóstoles tuvieron que ser testigos de la resurrección (Hechos 1:15-22). Y tuvieron que haber visto, en forma personal, a Jesucristo resucitado (1 Corintios 9:1-2).
3.
Siguiendo el estricto sentido del Nuevo Testamento no hay apóstoles hoy en día. Los apóstoles ayudaron a establecer el fundamento de la iglesia (Efesios 2:20). Y una vez que el fundamento fue puesto, su don de oficio ya no fue necesario.
4.
En un sentido amplio, todos los cristianos tienen un ministerio apostólico. “Como me envió el Padre, así también yo os envío” – Juan 20:21. Sin embargo ningún hombre hoy en día puede clamar ser apóstol.
C.
Profetas. Nosotros comúnmente asociamos a un profeta con las predicciones de eventos futuros. Un profeta del Nuevo Testamento es uno que proclama la Palabra de Dios (Hechos 11:28; Efesios 3:5).
1.
Los creyentes en las iglesias neotestamentarias no tenían Biblias, ni se había terminado la profecía del Nuevo Testamento. Entonces, ¿cómo descubrirían la voluntad de Dios estas iglesias locales? Dios, mediante el Espíritu Santo, les daría el mensaje a los profetas y ellos lo proclamarían a las personas.
2.
Dios le dio autenticidad a su ministerio con milagros especiales (Hebreos 2:1-4). Puesto que no hay profetas (en el verdadero sentido de la palabra) no hay necesidad de tales señales (milagros) hoy en día.
3.
Los “dones de oficio” de los apóstoles y los profetas son dones fundamentales, una vez que el fundamento fue puesto, ya no hubo necesidad de estos dones de oficio.
D.
Evangelista significa “llevadores de las buenas nuevas.” Los evangelistas son hombres que viajan de lugar en lugar para predicar el Evangelio y ganar a los perdidos (Hechos 8:26-40; 21:8).
1.
Todos los ministros deberían “hacer la obra de un evangelista,” pero esto no significa que todos los ministros son evangelistas (2 Timoteo 4:5).
2.
Los apóstoles y los profetas pusieron el fundamento de la iglesia – Efesios 2:20 – “edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo.” Y los evangelistas edificaron sobre este fundamento ganando a los perdidos a un conocimiento salvador del Señor Jesucristo.
3.
En la iglesia primitiva cada creyente era un testigo (Hechos 2:41-47; 11:19-21). Así también nosotros deberíamos ser testigos hoy en día.
4.
Sin embargo hay hombres que tienen el don de evangelismo. Es triste decir que ellos han sido grandemente ignorados en las iglesias modernas de hoy. Algunos (no la mayoría) le han añadido leña al fuego con respecto a este problema, entrando en las iglesias y tratando de decirles a las personas cómo es que el pastor debe dirigir la iglesia, cuando la mayoría nunca ha pastoreado una iglesia. Los evangelistas tienen que apegarse a la evangelización (ganando a los perdidos) y dejar la dirección de la iglesia al pastor. ¡Amén!
E.
El pastor/maestro es uno que pastorea una iglesia guiando y enseñando. La palabra “pastor” significa “pastor de ovejas” e indica que la iglesia local es un rebaño de ovejas.
1.
La responsabilidad del pastor es alimentar y guiar al rebaño (1 Pedro 5:1-4).
2.
El pastor no debe olvidar que es predicador y que tiene el mandato de Dios de predicar la Palabra – Toda la Palabra – 2 Timoteo 4:1-2.
3.
Toda predicación se encuentra bajo una de estas tres categorías: Redargución, reprensión y exhortación.
4.
“Si estás predicando de la Biblia, ¡predica!
Si anhelas un avivamiento, ¡predica!
Predica para que los pecadores escuchen de la salvación
Predica para que los cristianos se consagren, predica
Si tus sermones vienen del Señor, ¡predica!
Que no te importe si parecen aburridos, ¡predica!
Si pisas el maíz de alguien, ¡predica!
Toma al toro por las astas y predica.
No dejes que el tiempo sea una restricción, ¡predica!
Si el pecador obtiene una convicción, ¡predica!
Cristo puede salvar su alma del infierno,
Limpiar su corazón y hacerlo bueno.
Incluso si son más de las doce, ¡predica!
En Cristo para cada situación, ¡predica!
Incluso si los miembros dudan,
Y digan que ellos pueden vivir sin esto,
Si le has hablado a Dios, ¡predica!”
Este es un buen poema, pero ten en cuenta el consejo de un viejo predicador y cierra el molino cuando te quedes sin maíz
Hay dos objetivos que guían el ministerio de los dones de oficio. Aquellos objetivos permanecen incambiables en todas las generaciones, en todas las iglesias y en todos los lugares.
A.
Los dones de oficio son para equipar a los santos – Efesios 4:12 – “a fin de perfeccionar a los santos.”
1.
La palabra “perfeccionar” aquí no significa mejorar el carácter o la conducta de uno. Simplemente significa equipar o alistarnos para servir.
2.
Los miembros no llaman a un pastor y le pagan para que haga la obra (aunque esto es lo que la mayoría de los miembros creen), ellos lo llaman y siguen su liderazgo mientras que él, mediante la Palabra, los equipa para hacer la obra (2 Timoteo 3:13-17).
B.
Los dones de oficio son para hacer posible el servicio – Efesios 4:11-12 el objetivo es equipar a los santos.
1.
El resultado es que los santos trabajarán sirviendo.
2.
Esto dará como resultado que el cuerpo de Cristo (la iglesia local) sea edificada. El llamado de Dios al ministerio para los pastores es equipar a los santos para que puedan servir a Dios.
A.
La unidad cristiana crece desde la función de los dones de oficio. Efesios 4:13 – “hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe.” El objetivo de cada iglesia es seguir el ejemplo de la primera iglesia. Hechos 2:42 – “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.”
1.
Puesto que la iglesia es un cuerpo, Jesús desea que cada miembro funcione en relación a otros miembros en perfecta armonía para que la obra de Dios pueda ser hecha (véase 1 Corintios 12:12-27).
2.
Estoy hablando acerca de la unidad de la iglesia local. No alistarse en todo lo que en la comunidad se llama iglesia por sí misma. Unión no es lo mismo que unidad, puedes agarrar dos gatos, unir sus colas y ponerlos en un tendedero. Obtendrás unión pero no unidad.
B.
Incrementar el conocimiento de Jesús viene de la función de los dones de oficio. Efesios 4:13 – “hasta que todos lleguemos a… conocimiento del Hijo de Dios.”
1.
Dios nos manda, “creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.” (2 Pedro 3:18).
2.
No es suficiente conocer los hechos de Jesucristo, debemos conocerlo mediante una experiencia personal.
C.
La madurez espiritual se desarrolla desde la función de los dones de oficio. Efesios 4:14 – “para que ya no seamos niños fluctuantes.”
1.
Dios pide que cada uno de Sus hijos deje los primeros principios de la fe (arrepentimiento, fe, bautismo) y que se mueva hacia la madurez (Hebreos 6:1).
2.
Estudia 2 Pedro 1:5-8.
3.
1 Pedro 2:2 – “desead (anhelad), como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación.”
4.
Todos los problemas que se levantan para causar contención y división vienen de los niños carnales de la iglesia que se niegan a crecer (Estudia 1 Corintios 3:1-8).
D.
La sana doctrina es el resultado de los dones de oficio. (Efesios 4:14). “para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina.”
1.
El cristiano maduro no será llevado por cualquier tipo de religión extraña que emerja en estos días.
2.
Toda nuestra creencia y conducta debe estar según las doctrinas de nuestra fe (Filipenses 1:27).
3.
Aunque un ángel del cielo tratase de enseñar otra doctrina, esta debe ser rechazada (Gálatas 1:8).
4.
Aquellos que se alejan de la doctrina de Cristo deben ser evitados (Romanos 16:17).
5.
Los cristianos deberían conocer la doctrina para que sean capaces de aconsejar y convencer a otros que están equivocados (Tito 1:9).
6.
Es la responsabilidad solemne del pastor enseñar a su gente los errores del movimiento de la nueva era (este movimiento se está arrastrando dentro de las iglesias bautistas hoy en día) y también de otros cultos falsos. Jesús dijo, “y conoceréis la VERDAD, y la VERDAD os hará libres” (Juan 8:32).
Conclusión:
El objetivo de la función de los dones de oficio es el crecimiento del cuerpo.